Terremoto en el RACE

Una decena de socios del Real Automóvil Club de España (RACE) pertenecientes a significativas corrientes de opinión del Club, demandan la convocatoria judicial de Asamblea General Electoral, bajo la dirección de este letrado, ante la negativa de su Consejo, presidido por Ramón García-Moliner desde las elecciones de 25 de junio de 2009, gracias al apoyo prestado en su día por el candidato Tirso Olazábal.

Los Estatutos del RACE establecen que la mitad de los Consejeros serán renovados cada dos años, por lo que ocho de ellos, mediante sorteo,  deberían dejar su cargo, que sería ocupado por ocho nuevos miembros elegidos democráticamente en Asamblea.

Terremoto en el RACE

Con anterioridad a ello, más de mil socios habían solicitado la convocatoria de Asamblea General Electoral, en previsión de esta situación.

En la historia del RACE, según comenta un exconsejero, nunca se había producido una situación así, puesto que las renovaciones parciales se habían producido, bianualmente, en la Asamblea General Ordinaria y la negativa a convocarlas supone un ataque frontal a los derechos a ser elector y elegible, pilares democráticos del derecho fundamental a la asociación,

La decisión del Consejo está íntimamente ligada a la convocatoria de Asamblea General Extraordinaria de socios, que acordará, en su caso, la escisión del actual Club,  en  dos nuevas Asociaciones, con extinción de la originaria Asociación RACE, sometida a condición suspensiva relativa a  la posibilidad de  venta de su Grupo Empresarial antes de 31 de diciembre del presente  año, siempre y cuando las Administraciones Públicas competentes autorizasen la viabilidad de la operación y contestaran favorablemente a la Consulta formulada en materia fiscal por la escisión.

Si el Consejo del RACE perdiera su mayoría, fruto de una renovación parcial de sus miembros, posiblemente el proyecto de escisión y venta no saldría adelante. Y para conseguir tal fin no se duda en interpretar los Estatutos de la  manera más conveniente para el Consejo, en contra de la amplia voz popular que propugna estudiar más detenidamente el asunto.

La compleja operación de modificación de la estructura del Autoclub, que hará desaparecer jurídicamente al actual RACE, precisaría, a juicio de significativos socios del RACE, que disponen también de informes jurídicos sobre la escisión planteada, contar con la mayoría de dos tercios de todos los socios en una primera Asamblea, al exigir los actuales estatutos una mayoría reforzada, aunque está cuestión parece que no detendrá al actual Consejo, que cuenta con un informe jurídico de un prestigioso despacho de abogados  que “avala” la validez de un resultado por una mayoría de dos tercios de los presentes o representados en la reunión.

En este punto, hay que recordar que el Juzgado de Primera Instancia Número 72 de Madrid  en el año 2007 declaró nulo el cambio de estatutos del RACE aprobados el 25 de mayo de 2004, al estimar  que se hizo «sin sujeción al régimen de mayorías previsto» en la norma por la que se rige esta asociación..

Esperemos que la sensatez se imponga finalmente, y no sea necesario llegar a un idéntico resultado, es decir a que sea un Tribunal quien decida años después, si las urnas no se muestran favorables a la escisión planteada. Aunque, parece difícil que un comprador interesado en esta operación pagara un precio por algo sometido a condición y pendiente de una posible impugnación de nulidad, salvo que el precio tenga descontada esta situación. El conflicto está servido y habrá que esperar un tiempo para conocer el final de esta historia, pero parece  que  los socios del RACE, al igual que sucede en muchas partes de este mundo en que vivimos, se están cansado de este tipo de dirigentes para los que todo vale.

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