¿Cuáles son los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales?

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En el post de esta semana vamos a tratar “Los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales ”. Para ello tendremos en cuenta por un lado, la tributación del condenado al pago, y por otro, la tributación del beneficiaro de la condena:

Efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales al condenado  al pago

El pago derivado de un procedimiento judicial en el que se condena al abono de las costas procesales comporta necesariamente una alteración en la composición del patrimonio del condenado a su abono, lo que entendemos se traduce en una pérdida o quebranto patrimonial que no puede considerarse como debido al consumo. Es decir, no se trata de una pérdida debida al consumo, por lo que, al no tratarse de este caso ni de ningún otro de los que el artículo 33.5 de la Ley del Impuesto excepciona de su cómputo como pérdida patrimonial, procede concluir que el pago de las mencionadas costas comporta para el consultante una pérdida patrimonial. Podemos ver la consulta V0598-08 a la Dirección General de Tributos donde trata esta problemática.

Sobre esta fundamentación los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales al condenado al pago y la actual normativa del IRPF, el pago de las costas procesales comportará una pérdida patrimonial que hay que computar en el período impositivo en que adquiera firmeza la sentencia condenatoria.

En el caso de la parte a la que se condena al pago de las costas, la consulta V1729-15 y la V0473-15 de la Dirección General de Tributos, consideran el pago de las mismas como una pérdida patrimonial aplicable en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Esto se debe a que dicho pago supone una alteración del patrimonio del pagador, que dado el carácter ajeno a su voluntad, queda excluido de una posible consideración de lo que llamamos “consumo” habitual, es decir, no se incluye en ninguno de los supuestos del artículo 33.5 de la Ley del IRPF, que son los que excepcionan de su cómputo como pérdida patrimonial.

 

Efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales al beneficiario de la misma

Ser beneficiario de una condena en costas por la parte contraria conlleva el pago de los honorarios del abogado y procurador, es decir, la restitución de los gastos de defensa y de representación en los que hubiere incurrido la parte vencedora en el juicio.

Su percepción supone que, en su patrimonio personal, deberá de incorporarse un crédito a su favor o de dinero, lo que a los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales deberá de constituir una ganancia patrimonial que no se ve amparada por la exención regulada para las indemnizaciones, al no adquirir esta condición.

Concluyendo, para su receptor, en su declaración, deberá consignar una ganancia patrimonial en los términos expuestos en la normativa del IRPF.

La Agencia Tributaria  en su consulta  vinculante V272/2016 de 25 enero de 2016 sobre los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales al beneficiario aplica el  criterio  contenido  también en la consulta vinculante V1794-08 y que se transcribe a continuación: “la incidencia tributaria para este último ( el beneficiario de la condena en costas)  viene dada por su carácter restitutorio del gasto de defensa y representación realizado por la parte vencedora en un juicio, lo que supone la incorporación a su patrimonio de un crédito a su favor o de dinero (en cuanto se ejercite el derecho de crédito) constituyendo así una ganancia patrimonial, conforme con lo dispuesto en el artículo 33.1 de la Ley del Impuesto”.

El vencedor del litigio, se supone que, habrá satisfecho previamente los honorarios del proceso, devengados por los servicios profesionales de su abogado y procurador, por él contratados. Si el proceso no trae cuenta del ejercicio de una actividad empresarial, se entiende que no tienen el carácter de gasto deducible (salvo los gastos de defensa jurídica) y se considerará un gasto debido al consumo, es decir, no deducible de acuerdo con el apartado 5 del artículo 33 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF), y por tanto no pueden computarse como pérdidas patrimoniales.

Por otro lado, en cuanto a la cantidad que recibe la parte litigante beneficiaria de la condena en costas, la Dirección General de Tributos mantiene el criterio (Consultas Vinculantes varias: V0888-14; V2909-14; V0272-16; V0767-16; entre otras) de considerar el abono de las costas como una indemnización a la parte vencedora, por parte de la parte condenada en costas, y como una restitución de los gastos de defensa y representación.

El criterio de la DGT sobre los efectos tributarios en IRPF de la condena en costas procesales al beneficiario viene a ser el siguiente: “la incidencia tributaria viene dada por su carácter restitutorio del gasto de defensa y representación realizado, lo que supone la incorporación a su patrimonio de un crédito a su favor o de dinero, constituyendo así una ganancia patrimonial, conforme con lo dispuesto en el artículo 33.1 Ley del IRPF”.

De esta forma quien gana el pleito y recibe el abono de las costas procesales de parte del condenado a ello, está restituyendo sus gastos de defensa, lo que la Ley del IRPF, califica como una ganancia patrimonial, que deberá incluirse en la declaración del ejercicio correspondiente a aquel en que adquiere firmeza la sentencia, incluyéndose esta cantidad en la base imponible general del impuesto.

La descripción que hemos hecho puede producir una distorsión que perjudicaría al sujeto pasivo que fuese obligado a pagar íntegramente los gastos de su abogado y procurador, por ser estos no deducibles (si no son parte del artículo 19.2, ni están dentro del desarrollo de una actividad económica), ya sea como gasto o pérdida patrimonial, y que cuando resulta compensado sí que da lugar a una ganancia patrimonial en su renta.

Además, este modo de integrar el cobro en el Impuesto sobre la Renta desvirtúa el fin restitutorio de la lesión causada en el patrimonio del vencedor por haber soportado los gastos del proceso.

A la imputación temporal de las ganancias patrimoniales se refiere el artículo 14.1.c) de la Ley del Impuesto estableciendo como regla general que “se imputarán al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la sentencia cuando adquiere firmeza, no contiene la cuantificación del importe de las costas que deben satisfacerse, a diferencia de los intereses indemnizatorios, habiendo de esperar a que las costas se liquiden en el procedimiento de tasación de costas y adquieran firmeza, por lo que entendemos, y esto es una apreciación personal, que  no serán coincidentes en el tiempo la fecha de firmeza de la sentencia y la fecha de firmeza  del Decreto de tasación de costas, a efectos de imputación  y devengo del impuesto.

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